El programa Participa+ se desarrolla a través de una propuesta educativa basada en la participación activa, el aprendizaje cooperativo y las metodologías propias de la educación no formal.
Las actividades combinan talleres participativos, dinámicas de grupo, espacios de reflexión y experiencias prácticas que permiten al alumnado adquirir conocimientos, desarrollar habilidades sociales e implicarse en la mejora de su entorno.
El programa se estructura en cuatro ámbitos de intervención:
1. Voluntariado y participación ciudadana
Aproximación al voluntariado como herramienta de transformación social. Se trabajan los valores de la solidaridad, la responsabilidad, la cooperación y el compromiso con la comunidad, así como las diferentes formas de participación juvenil y las oportunidades de implicación en iniciativas sociales.
2. Igualdad, diversidad y coeducación
Actividades de sensibilización sobre la igualdad de género, el respeto a la diversidad y la prevención de cualquier forma de discriminación. Se promueven las relaciones igualitarias, la identificación de estereotipos y el desarrollo de actitudes inclusivas.
3. Convivencia y resolución pacífica de conflictos
Desarrollo de habilidades personales y sociales que favorecen la convivencia positiva. Se trabajan la comunicación asertiva, la empatía, la escucha activa, el trabajo en equipo y las estrategias de resolución pacífica de conflictos.
4. Sostenibilidad y compromiso medioambiental
Sensibilización sobre la importancia de la protección del medioambiente y la adopción de hábitos sostenibles. Se abordan cuestiones relacionadas con el consumo responsable, la reducción de residuos, el reciclaje y la participación en iniciativas de mejora del entorno.
Metodología educativa
El programa utiliza metodologías activas y participativas que sitúan al alumnado como protagonista de su proceso de aprendizaje. Las sesiones incorporan dinámicas cooperativas, debates, actividades vivenciales, resolución de situaciones prácticas y reflexiones grupales.
Las actividades se plantean en coordinación con los centros educativos participantes, favoreciendo la conexión entre la educación formal y la no formal.
Como elemento transversal, se fomenta que las personas participantes identifiquen necesidades de su entorno y propongan acciones concretas de compromiso social y comunitario.